jueves, 15 de noviembre de 2007

Una relfexion sobre la tristeza

A los que debaten sobre la felicidad: La felicidad no es una actitud  obligatoria, "toda alegría no es mas que un olvido momentáneo de la tragedia  esencial de la vida (...) Uno juega, retoza y refiere historias picarescas,  solamente para no recordar que ha de morirse. Ese es el sentido original de la palabra diversión: apartar, desviar, llamar la atención hacia una cosa que no  es la principal (...) Cuanto más inteligente, profunda y sensible es una persona, más probabilidades tiene de cruzarse con la tristeza (...) Casi todos 
los aparatos y artificios que el hombre ha inventado para producir alegría suspenden toda reflexión (...) Byron decía que el recuerdo de una dicha pasada es triste, mientras que el recuerdo de un pesar sigue siendo pesaroso (...) No está tan mal ser triste. El que se entristece se humilla, se rebaja, abandona el orgullo. Quien está triste se ensimisma, piensa. La tristeza es hija y madre de la meditación (...) 
                                                 Alejandro Dolina 

Rothko


 En las obras de Rothko, grandes manchas de color de forma irregular y contornos imprecisos, parecen flotar en un espacio apenas poco profundo. Poco a poco, estas manchas van simplificándose y ordenándose; y, desde 1949, el artista prácticamente utiliza sólo uno o varios rectángulos de color que permanecen sobre un fondo igualmente coloreado. Los contornos de estos rectángulos son siempre vagos, brumosos, y la pintura está aplicada de manera irregular pero con una lírica sutileza, En la obra de Rothko, el gesto no responde a una pulsión de descarga, como en Pollock, Kooning o Kline, sino a la acumulación progresiva de la experiencia a lo largo del act